Cada día los lubricantes toman mayor relevancia, sus beneficios y cualidades resultan muy atractivos para el público que decide dejar de lado los prejuicios y vivir nuevas experiencias. Sin embargo, hay cierta información que debes comprender al momento de elegir uno.
Estos productos se dividen en 3
categorías generales:
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Lubricantes a base de agua:
Un lubricante íntimo de base acuosa es soluble en agua, este tipo de lubricante es el recomendado para uso constante, ya que son fáciles de usar, no generan manchas, son amigables con la piel y se remueven rápidamente sin dejar residuos. También son los adecuados al momento de usar juguetes de caucho o silicona. Estos lubricantes tienden a secarse más rápido que los lubricantes de otra composición y no son aptos para usar en zonas húmedas, ya que se disuelven con el agua.
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Lubricantes a base de silicona:
Un lubricante íntimo de base oleosa no es soluble en agua, este tipo de lubricante tiene un mayor rendimiento, su lubricación es de máxima duración. Es el recomendado para uso en zonas húmedas como: Piscina, Jacuzzi o Ducha. Su uso debe ser moderado, se recomienda de forma ocasional, ya que deja residuos que pueden alterar el PH de la piel. NO son adecuados para usar con juguetes de caucho o silicona, pueden generar daños irreversibles.
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Lubricantes híbridos:
Una nueva línea de lubricantes que mezcla ambas composiciones, siendo un producto en mayor proporción de base acuosa y un pequeño porcentaje de silicona. Esto para conseguir un lubricante de agua con mayor duración.
Con esta información podrás comprender que no se trata de buscar un villano en la historia, sino que cada producto está diseñado para un uso específico y depende de nosotros elegir.